Posteado por: lonyo | 5 Mayo 2009

Horas extras y machismo trabajando en Japón

He aquí un artículo que he visto en el blog UnGatoNipón y que me ha parecido muy interesante, espero que os guste.

En la entrada de hoy, voy a intentar explicar un poco cómo veo el mundo empresarial y laboral en Japón, según mi propia experiencia y sobre todo en las de mis amigos aquí en Tokio. Por lo tanto, lo que digo aquí es totalmente subjetivo, y como se suele decir en inglés, your mileage may vary; No pretendo hacer un dogma de esto sino simplemente dar mi opinión personal y por lo tanto totalmente subjetiva.

Hay un tema bastante controvertido en Japón, que es el de las horas extras; Dentro de poco hará dos años que resido aquí, y después de haber conocido a muchas personas (tanto extranjeros como japoneses) he llegado a la conclusión de que hacer horas extras en el trabajo, en Japón, es lo más normal del mundo; Aunque es mucho menos común en las empresas extranjeras que hay aquí, en las empresas japonesas, quedarse en la oficina hasta las 22:00 o 23:00 de manera sistemática (es decir, de Lunes a Viernes) es la tónica dominante. Volver en el último tren, rozando la media noche, no es raro. Desde mi punto de vista, en el mundo laboral de Japón, no se da mucho valor al resto de cosas que una persona puede hacer en su vida, además de sus responsabilidades laborales; Por ejemplo, pasar tiempo con la familia. Cuando le pregunto sobre este tema a mis amigos japoneses que hacen horas extras todos los días, algunos me contestan que para su familia ya tienen los fines de semana. :) – en sus familias, de hecho, están orgullosos y son comprensivos con el Padre. Se esfuerza, y es el cabeza de familia.

Por lo general, quedarse más horas de lo que pone tu contrato, y sin ser retribuido por ese tiempo, es algo tan habitual que nadie se plantea hablar con su jefe o alguien en la empresa para cambiarlo. Los trabajadores sencillamente aguantan, hasta que encuentran otro lugar mejor al que irse; Bastantes mujeres, además, suelen dejar su trabajo después de casarse, aunque a los españoles nos pueda parecer sorprendente. Los hombres, no dejan su trabajo, sino que consiguen un aumento en su salario o una promoción en su puesto casi automáticamente, con sólo casarse. Desde el punto de vista de un español, es sorprendente, pero lo he visto con mis propios ojos, y en las experiencias laborales de mis amigos; Una amiga que es medio japonesa medio española (y por lo tanto totalmente bilingüe) y que vive y trabaja aquí, me enumera las preguntas que le hacen en las entrevistas laborales:

¿Piensas casarte pronto?

¿Te gusta Japón, o piensas volver a Europa pronto?

¿Qué planes familiares tienes en el futuro?

Todas estas, son preguntas inconcebibles en una entrevista de trabajo en España. Pero parecen ser normales. ¿Por qué? Porque contratar a mi amiga, supone, desde el punto de vista de esa empresa japonesa, un riesgo que tienen que calcular. Ese riesgo, consiste en: Si te casas, dejas de trabajar, y el tiempo/dinero que hemos invertido en tu formación en esta empresa, deja de ser rentable. Si eres half, como dicen aquí, es posible que en poco tiempo quieras volver a tu otro país, y de nuevo, el tiempo que hemos invertido en tu formación, se perderá. Es por esto, que este tipo de preguntas personales, son normales en una entrevista aquí. Por supuesto, todos los entrevistadores, eran hombres.

Me imagino que no todas las empresas serán así, pero después de hablar mucho de este tema con varias de mis amigas, está claro que ser hombre o ser mujer en Japón marca una gran diferencia. Aunque ese, es un tema para hablar más largo y tendido en otra entrada. Volviendo al tema de las horas extras, siempre me he preguntado por qué los japoneses, sistemáticamente, echan tantas horas al tajo. Después de un tiempo pensándolo, aún no tengo una conclusión clara pero por lo que he podido observar en mi experiencia, las personas que deciden las tareas y horarios, dan por sentado que si hace falta echar más horas, las vas a echar. Son estas personas las que dan dos días y no cinco para acabar una tarea. Mientras que en cualquier empresa del mundo es normal hacer horas extras ante una deadline, estas personas (también conocidas como jefes, aunque no tienen por qué ser necesariamente la misma persona) que planifican y controlan lo que hacen los demás empleados en su departamento, anteponen los intereses de la empresa al tiempo privado (o familiar) causando, en mi opinión, un daño enorme a muchas familias en Japón. Es un auténtico sistema feudal, pero decorado al estilo del Siglo XXI; Los empleados, le dan el control del tiempo de su vida a la empresa, trabajando también a menudo durante los fines de semana. Y lo peor de todo, es que es normal. Es conveniente no llamar la atención. Y además, es solidario con tus compañeros. Si los demás se quedan, tú debes quedarte también. En este país, resaltar sobre los demás o llamar la atención, no está muy bien visto. Es mejor guardar las apariencias, aunque en tus interiores, te estés acordando de la familia de esa persona que decide tus tareas en el trabajo.

Una de las razones por las que muchas empresas toman este camino, son los clientes de las mismas. Los clientes son dioses. No sólo para una empresa, sino en cualquier tipo de servicio en Japón. Vas a tomar un café, y te conviertes en el cliente, desde el momento en el que pones un pie en el establecimiento te dan la bienvenida, y utilizan siempre el japonés más educado que hay para dirigirse a tí. Es por esto que aunque lleves un tiempo estudiando japonés, cuando vayas a muchos sitios te dará la sensación de que te hablan en otro idioma diferente al que estás estudiando. Por supuesto, los empleados en los servicios, van al galope para hacer las cosas rápido y lo mejor que pueden. Ante los errores, te piden disculpas mil veces. Esto, que puede ser muy positivo para el cliente (¿Quien no se va maravillado de la calidad de los servicios en Japón?), da buena cuenta de cómo se comportan los japoneses en el trabajo, aún si vienes aquí de turista. Hacer las cosas bien, esforzarse al máximo, es obligatorio en Japón, en cualquier trabajo. Por lo tanto, hacer horas extras, si hace falta, es obviamente normal. Lo malo, es que en muchas empresas, hace falta siempre. No pensar de esta manera, es un omoiyari tarinai (思いやり足りない) (ser un desconsiderado). Probablemente, una de las peores cosas que le pueden decir a un japonés.

Es por esta razón, que cuando quieres quedar con amigos japoneses, es importante intentar hacer los planes con varios días (quizás más de una semana) de antelación. Ellos mismos me lo dicen; “Una vez terminas tus estudios, se acabó la buena vida”. Muchos, como yo, venimos de España buscando nuevos futuros profesionales en el extranjero, y al llegar a un país como Japón, todo lo que antes has disfrutado como turista desaparece pasando horas y horas en la oficina. Es por esto que los que tengan el sueño de trabajar algún día en Japón deben venir primero como turista, luego quizás como estudiante y hacer unas cuantas horas trabajando a tiempo parcial en alguna empresa, y luego, si les gusta, quedarse a trabajar a tiempo completo… pero siempre teniendo en cuenta qué es lo que esperan, y lo que se van a encontrar en realidad. En mi caso, las cosas buenas de este país superan ampliamente a las cosas malas (al menos por ahora, ya que mis prioridades pueden cambiar en el futuro) y por eso estoy muy contento por estas tierras, pero a todos aquellos que se plantean la idea seriamente, el mejor consejo que se les pueda dar, es que vengan, que prueben, que sepan a que vengan, y después, que decidan qué les interesa.


Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías